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sábado, 20 de junio de 2015

El poder del dibujo

¿Te pasa en ocasiones querer expresar algo con palabras y que parece que el lenguaje se quedara corto porque no consigues expresar lo que realmente sientes? Vuelves una y otra vez y nada, no encuentras la palabra. Normalmente tiene que ver con sentimientos, con las emociones que tenemos. Ponerlas nombre es un triunfo, y ¿entender el significado que tiene en ese momento? ¡Otro triunfo! 

Algo que utilizo en la consulta cuando esto ocurre, que me gustaría compartir contigo, sobre todo con la gente más creativa, es el dibujo.

Tanto cuando hablamos de hambre emocional, personas que comen por sentirse solos, frustrados, enfadados... Dibujando esa fuerza que día tras día a uno le lleva a atacar las galletas, el chocholate, los trocitos de sandía en gominola... Como cuando hablamos de esos propósitos de vida (deporte, relajación, meditación...) que sabemos que nos sientan tan bien y que por una razón u otra no encontramos el momento de ponerlos en práctica, dibujando también esa fuerza que nos hace dejarlo para después, procrastinando. Y trayendo la posterior sensación de culpabilidad.

Dibuja en un papel esa fuerza, ese monstruo, ese diablillo que te lanza ese pensamiento negativo ("va! total, por un día más no pasa nada", o "¡Ya lo he probado todo y no ha dado resultado, quiero disfrutar de la vida!", o "total ya estoy gorda, o "mañana empiezo", o "tengo demasiado trabajo", o "no tengo tiempo para nada"...). 

¿Te viene algún pensamiento que te digas en esos momentos de "debilidad"? Apúntalos en un cuaderno para que cada vez que te lo digas (normalmente será una o dos frases que te ayudan a no sentirte culpable en ese momento) te acuerdes que son los pensamientos que te dices para sacarte del camino que tu realmente quieres transitar.

Cuando tengas el dibujo de esa fuerza de la que estamos hablando, obsérvalo, observa los colores, las formas, busca el significado (quizá no sea con palabras sino con otro sentimiento, una sensación de comprender algo nuevo, una intuición...). 

El dibujarla nos ayuda a desidentificarnos, a ver lo que está ocurriendo desde fuera, a ser imparciales, a sentir de otra manera y a enfocar la situación desde otro punto de vista. ¿Te animas a probar?

Comparto contigo el dibujo que hizo una persona muy especial, a través del mismo mostraba cómo se sentía marioneta de los medios de comunicación, del sistema de educación, el consumismo, la política... se separaba del mundo mundano y terrenal con espirales de colores y se protegía con una luz blanca que visualizaba mientras meditaba. A la vez que utilizaba afirmaciones que le daban poder como "voy a pasar de ti", "voy a vibrar".

El hábito de vida que esta persona quería recuperar era la meditación, sabía lo bien que le sentaba pero sentía que ese mundo influenciador de una forma u otra le sacaba de su camino. Encontró el valor que la meditación le aportaba y por qué era tan necesario que estuviera en su vida, la meditación le hacía huir de lo "cuadrado", le iluminaba y gracias a esa fuerza, poco a poco iba rompiendo las cuerdas que le unían con esa fuerza que no le dejaba evolucionar. Desde aquí mando un fuerte abrazo a esta persona, que estoy segura que con la fuerza y ganas superará las pruebas que la vida le está trayendo y saldrá fortalecida de todo este proceso. 



viernes, 19 de diciembre de 2014

Vitaminas del Grupo B para el estrés y la falta de energía

Las vitaminas del grupo B ayudan a equilibrar el sistema nervioso en momentos de estrés o ansiedad, épocas de exámenes, tensión… A la vez que ayudan a metabolizar los hidratos de carbono y las grasas para obtener energía.

Forman parte del grupo de vitaminas hidrosolubles, vitaminas solubles en agua que han de consumirse todos los días ya que no se almacenan en el organismo y se excretan por la orina en cuestión de horas (ocho aproximadamente).

Dentro del grupo de las vitaminas B, hay cuatro esenciales para convertir los hidratos de carbono en energía: B1 (Tiamina), B2 (Riboflavina), B3 (Niacina) y B5 (Pantoténico) porque participan en el ciclo de krebs (conjunto de reacciones químicas que forman parte de la respiración celular, en el que se oxidan los hidratos de carbono, grasas y proteínas para conseguir energía).



¿Qué alimentos son los que más vitaminas del grupo B tienen?

Sobre todo los cereales integrales (arroz integral, avena, cebada, trigo sarraceno…), también los frutos secos, carnes, huevo, levadura de cerveza, germen de trigo y verduras.

¿Cuándo es interesante tomar un suplemento de este grupo de vitaminas?

     B1: Cuando hay fatiga o cansancio, pérdida de apetito, irritabilidad, inestabilidad emocional, dificultad para digerir los hidratos de carbono, pérdida de memoria…

         B2: Pérdida de agudeza visual, úlceras en las comisuras de los labios, calvicie, escozor al orinar, pereza…

  B3: Debilidad muscular, fatiga general, anorexia, erupciones cutáneas, encías débiles…

  B5: Mala concentración, apatía, náuseas, vómitos, asma, alergia…

  B6: Caída del cabello, hipoglucemia, grietas alrededor de las comisuras de los labios, mala visión, lentitud en el aprendizaje…

  B8: Dermatitis seborreica, alopecia, pérdida de alopecia, náuseas, depresión…

  B9: Anemia megaloblástica megalocítica, debilidad, fatiga, falta de respiración, irritabilidad, insomnio…

  B12: Debilitamiento de piernas y brazos, disminución de los reflejos y percepción sensorial, tartamudeo, anemia perniciosa…

La deficiencia o exceso de una de las vitaminas del grupo B afecta en sentido contrario al resto de vitaminas del grupo, por lo que siempre es interesante tomar el complejo B en su conjunto.

Algunas curiosidades de algunas de las vitaminas del grupo B:

        Son sensibles al calor (se eliminan con la cocción) las vitaminas B1 (Tiamina), B5 (ácido pantoténico), B6 (piridoxina) y B9 (ácido fólico).

        Previene la acumulación de depósitos de grasa en las paredes arteriales: B1 (Tiamina). “Aumenta la alegría de vivir”

    Ayuda a la utilización del oxígeno celular (respiración celular): B2 (Riboflavina). “El motor de la vida”

 Mejora la circulación y reduce el colesterol: B3 (Niacina). “La felicidad de los nervios”

  Protege las glándulas suprarrenales: B5 (ácido pantoténico). “Adelgaza y pone en forma”

  Una de las vitaminas más importantes para metabolizar las proteínas: B 6 (piridoxina)

  Participa en la gluconeogénesis (obtener glucosa de sustancias distintas a los hidratos de carbono, como las proteínas y las grasas): B8 (Biotina)
        
    Ayuda a la formación de los hematíes: B9 (ácido fólico) y B12 (cobalamina)


lunes, 17 de marzo de 2014

Antioxidantes, ¿Dónde?


Hoy quiero hablar de los antioxidantes, moléculas que son capaces de retardar o evitar la oxidación de otras moléculas gracias a que son ellas mismas las que se oxidan. 

¿Por qué es importante retardar o evitar que las células se oxiden?

Porque al oxidarse producen radicales libres y se dañan las células provocando envejecimiento y graves enfermedades (cardiovasculares, cáncer, alzheimer, parkinson, arterioesclerosis, diabetes...). Una buena manera de combatir los radicales libres es a través de los antioxidantes.

La mejor forma de tomar antioxidantes es a través de la alimentación, el consumo de suplementos es controvertido ya que se ha demostrado como el consumo de éstos en personas fumadoras por ejemplo, aumenta el riesgo de padecer cáncer de pulmón. Un exceso de antioxidantes además puede hacer el efecto contrario y aumentar el estrés oxidativo de las células, provocando efectos tóxicos y aumentando la cantidad de radicales libres.

¿Qué nutrientes y qué alimentos tienen antioxidantes?

- Betacarotenos (bayas, verduras verdes, anaranjadas, rojas - zanahoria, naranja... y frutas como albaricoque, cerezas, melocotón, melón). Son liposolubles y para absorberlos es necesario que se tome con algo de aceite.

- Polifenoles (coles, frutos rojos y morados, cítricos y hojas verdes). Son liposolubles y para absorberlos es necesario que se tome con algo de aceite.

- Flavonoides como las isoflavonas por ejemplo (soja) o las cebollas. 

- Vitamina C (cítricos, kiwi, brócoli, berros, coliflor, rúcula…). Son hidrosolubles y se absorben bien porque estas frutas y verduras contienen mucha agua.

- Vitamina E (frutos secos, aceite de girasol, aceite de sésamo, aguacate...). Son liposolubles y para absorberlos es necesario que se tomen con algo de aceite.

- Selenio (cereales, pescado, algas, frutas y verduras)

- Zinc (huevos, cereales, legumbres)

- Coenzima Q10 (soja, cacahuetes)

Otras recomendaciones respecto a los antioxidantes:

No tomes demasiado sol
No fumes
Si haces mucho ejercicio físico, aumenta su consumo ya que éste aumenta el estrés oxidativo de las células
Fomenta el contacto con la naturaleza y el aire puro
Controla el nivel de estrés
Reduce el consumo de fármacos
Utiliza más proteína vegetal que animal


Qué tengáis un buen día!!!!


sábado, 19 de octubre de 2013

Cómo prevenir el cáncer de mama a través de la alimentación

Hoy, 19 de octubre, es el día mundial contra el cáncer de mama, proceso inflamatorio donde las células se multiplican de forma anormal y descontrolada, dividiéndose más rápido de lo normal y sin eliminarse cuando el cuerpo ya no las necesita. Se investiga sobre como curar esta enfermedad pero la realidad es que algo se está haciendo mal cuando a pesar de los medios utilizados en las últimas décadas no se obtiene nada en claro.


Los progresos de la biología, las técnicas de detección, cirugía, radioterapia y los medicamentos no han producido una revolución terapéutica. El cáncer no retrocede y cada vez son más frecuentes algunos cánceres rebeldes a los tratamientos. Los investigadores tienen que proponer nuevas vías de estudio para salir de este callejón sin salida que se presenta actualmente en la ciencia.

No se sabe exactamente el origen del cáncer, hay muchos estudios que lo relacionan con productos químicos, fumar o estar expuesto al humo del tabaco, consumo excesivo de alcohol, toxinas ambientales, exposición excesiva a la luz solar, problemas genéticos, obesidad, radiación (rayos X), virus (de la hepatitis B y C por ejemplo, que favorecen el cáncer de hígado o algunos papilomavirus que aumentan el riesgo de cáncer de cuello uterino), bacterias no intestinales (como el helicobacter pylori que es causa de algunos cánceres del estómago)…

Aunque hay muchas causas que se nos escapan, lo que está claro, desde mi punto de vista es que la alimentación y los hábitos de vida son uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta. Y es curioso que actualmente, muchos médicos siguen sin darle la importancia que deberían. Justo la semana pasada en un curso de alimentación que impartía, una persona me contaba que cuando le preguntó al médico (una vez diagnosticado el tumor de mama) por qué tipo de alimentación llevar a cabo, éste le dijo que no se preocupara por esas cosas que no tenía nada que ver. Me invade una profunda tristeza al escuchar estas cosas, no se si es la ignorancia o la falta de capacidad por ver al ser humano como un ser en sí mismo, mucho más que la suma de sus partes. 

Me gustaría dar algunas recomendaciones en cuanto a alimentos que deberían evitarse y alimentos protectores que deberían ingerirse a la hora de prevenir, o una vez diagnosticado, el cáncer.

Alimentos a evitar:
  1.          Azúcar (hidratos de carbono refinado como pan blanco, arroz blanco… a parte del azúcar que conocemos) y grasas saturadas porque el cuerpo segrega insulina y un factor de crecimiento (IGF-1)  que favorece el desarrollo tumoral de células de cáncer de mama
  2.           Alcohol
  3.           Productos ahumados y/o quemados
  4.           Productos lácteos
  5.           Carnes
  6.           Alimentos en conserva…
Alimentos protectores:
  1.         Frutas: sobre todo los frutos rojos como el arándano, la fresa o la frambuesa y los cítricos como el limón y la naranja por el efecto antioxidante.
  2.           Verduras: especialmente las setas por su poder depurativo, retrasando el desarrollo del cáncer.
  3.           Aceites de pescado, nueces y semillas de lino por ser ricos en omega 3 y tener efecto antiinflamatorio.
  4.           Algas de mar: wakame, nori, dulce, arame, espagueti de mar… por ser ricas en minerales como el calcio, el selenio o el magnesio.
  5.           Verduras fermentadas (pickles o chucrut) por regenerar la flora intestinal y fortalecer el sistema inmune gracias a los probióticos que aporta.
  6.           Infusiones de manzanilla dulce o amarga, malva, hibisco, regaliz o matricaria por su poder antiinflamatorio.
  7.           Aloe vera ingerido en forma de gel por su poder regenerativo, cicatrizante, antiinflamatorio y depurativo.
  8.           Especias como cúrcuma o jengibre por su alto poder antiinflamatorio, anticancerígeno y antimicrobiano.
La obesidad y la falta de ejercicio físico se relacionan con el 25-30% de los casos de cáncer de mama.


La prevención es la mejor recomendación, a través de una alimentación adecuada, ejercicio físico moderado y hábitos de vida saludables.

Hasta pronto!

domingo, 12 de mayo de 2013

Diabetes y alimentación, ¿Influye el campo emocional?

La diabetes es una enfermedad causada por un desajuste en el metabolismo del organismo, la hormona de la insulina no segrega suficiente cantidad y el organismo no puede metabolizar el azúcar adecuadamente. Ante esta situación, el azúcar se eleva en la sangre y es necesario que los riñones eliminen los desechos del exceso de azúcar por el aparato urinario.

Hay dos tipos de diabetes, Tipo I, aquella que se produce de nacimiento y en donde las células del páncreas son incapaces de producir insulina o han sido destruidas por anticuerpos (enfermedad autoinmune) y Tipo II, donde la insulina es insuficiente o existe una resistencia a la misma. Este segundo grupo de diabetes es la más común (90% de los casos).

La diabetes es una enfermedad que no para de aumentar, se calcula que en 40 años se habrá duplicado o triplicado el número de casos. El origen de la diabetes no pertenece únicamente al páncreas sino a un conjunto de órganos, ya que somos un todo y cada elemento de nuestro cuerpo se relaciona con el resto de elementos que conforman nuestro organismo.

Las causas de la diabetes tipo II se han relacionado con la alimentación (personas que han abusado de harinas refinadas, comida rápida, refrescos azucarados, dulces, comida preparada…), con hábitos de vida (llevar una vida sedentaria y dormir pocas horas de forma continuada), con obesidad, aumento del colesterol, hipertensión arterial e incluso con no compartir las emociones.

La diabetes es una patología que se relaciona con determinadas emociones como resistencia, tristeza, resignación y falta de dulzura. El individuo puede resistirse al disgusto, a la contrariedad permanente, a lo repugnante, a lo injusto, al rechazo… Suelen ser personas que no saben solucionar sus problemas y prefieren evadirlos, restringirlos y negar su tristeza. Vivir en el pasado o la falta de gozo por la vida es lo que hace que haya esa falta de dulzor del que hablo.

Hay una serie de emociones consideradas positivas que producen bienestar mental (placer, alegría, respeto, amistad, tranquilidad, éxito, triunfo, comprensión, amor…) y una serie de emociones consideradas negativas que producen desaliento (angustia, tristeza, intranquilidad, fracaso, derrota, inseguridad, miedo, desamparo, rechazo…).

Las emociones son analizadas por el cerebro y tanto el sistema nervioso como el endocrino, elaboran sustancias químicas que facilitan las respuestas del organismo para hacer frente a esas emociones. Las emociones positivas hacen que se segregue dopamina y serotonina como recompensa y placer, en cambio las emociones negativas hacen que se segregue adrenalina, noradrenalina y cortisol. Éstas sustancias químicas que se segregan ante una emoción negativa hacen que el hígado libere glucosa de sus reservas para combatir esa situación y prepara al organismo para la acción (como si de una batalla se tratara). El páncreas segrega menos insulina para que ésta no introduzca la glucosa en las células y se queden en el torrente sanguíneo para pasar rápidamente a los músculos cuando comience la acción. El problema es que esas emociones se tapan y las acciones nunca llegan y la glucosa permanece en el torrente sanguíneo hasta que se elimina por la orina. Es decir, las emociones negativas generan estrés (presión física y mental).

Hay que tener en cuenta también, que el 85% de los diabéticos son abesos. El origen de esta obesidad puede estar en la falta de dulzor en la vida, falta de cariño, sensación de soledad... que hace que se busque este dulzor en los alimentos con calorías vacías (harinas blancas y resto de hidratos de carbono refinados, bebidas azucaradas...) almacenando el exceso de nutrientes en forma de grasa y favoreciendo la obesidad.

Cuanta más grasa, más insulina requerirá el páncreas y más le costará introducir la glucosa en las células. Es un círculo vicioso que favorece la obesidad.

Algunos aspectos que pueden favorecer el control del estrés pueden ser: controlar los niveles de azúcar en sangre (la hipoglucemia favorece la sensación de irritabilidad o nerviosismo mientras que la hiperglucemia favorece la sensación de cansancio o depresión), una dieta equilibrada, hacer ejercicio, técnicas de relajación o meditación, descanso, aprender a decir no, establecer prioridades y un largo etc porque cada persona es un mundo y las necesidades de cada uno son diferentes. Lo importante es encontrar aquello que le hace feliz a uno y buscar nuestro equilibrio, algo que puede llevarnos toda la vida, pero forma parte de nuestro aprendizaje y desde mi punto de vista, de la vida.

Hasta pronto!!